¿Imaginas abrir una botella de Champagne con un
golpe de sable? Este sugerente método de descorche que se remonta a la época de
Napoleón es todavía un arte con muy pocos iniciados.
Hay mucho de elegancia y distinción en las reglas a seguir para descorchar los vinos espumosos. Se debe hacer con discreción, quitando el bozal de alambre que abraza el corcho, y retirando el mismo con movimientos giratorios cortos y suaves. Es de buena educación evitar los descorches ruidosos, así como el vuelo del corcho. Pero como toda regla, incluso esta tiene sus excepciones… y se llama “Sabrage”.

