Excepto
los especialistas o los aficionados que han tenido la posibilidad de viajar a
Madiran, Francia o a Uruguay, son pocos los que conocen o han oído hablar de la
cepa tannat. Esta uva tinta fue bautizada con ese nombre debido a su gran poder
tánico, mayor que el de la cabernet sauvignon, lo que da origen a vinos con
potencial de larga guarda.
Ubicada en el tradicional Camino de Santiago, Madiran es una tierra cuyos vinos llenaron los cálices de las antiguas abadías y calentaron el corazón de los miles de peregrinos que durante siglos recorrieron el camino a Compostela. Fueron monjes benedictinos quienes fundaron la abadía de Madiran en el siglo XI, época en que cobra importancia la elaboración de los vinos que destacaban por su elevada tanicidad y fuerza, lo que les valió la fama que fueron adquiriendo por la difusión que le dieron los peregrinos.
Ubicada en el tradicional Camino de Santiago, Madiran es una tierra cuyos vinos llenaron los cálices de las antiguas abadías y calentaron el corazón de los miles de peregrinos que durante siglos recorrieron el camino a Compostela. Fueron monjes benedictinos quienes fundaron la abadía de Madiran en el siglo XI, época en que cobra importancia la elaboración de los vinos que destacaban por su elevada tanicidad y fuerza, lo que les valió la fama que fueron adquiriendo por la difusión que le dieron los peregrinos.
